Esta es la pregunta que muchos nos hacemos y a la que teniendo en cuenta la situación en que nos encontramos, nos cuesta entender.
Desde la osadía de mi ignorancia, voy a exponer mi opinión al respecto.
En un estado maduramente democrático consolidado, lo normal es que el incremento de la intención de voto fuera la causa principal, pero lo cierto es que el PP desde las últimas elecciones, no hizo otra cosa que perder votos, casi todas sus actuaciones de gobierno han sido impopulares y desde la ciudadanía, mayoritariamente las consideran cuando menos ineficaces y así y todo siguen siendo los mas votados. Para entenderlo, solo hay que ver la evolución de la abstención y de los votos en blanco o nulos, cuya suma supera ya el 50%, a pesar de los incrementos de partidos emergentes como UPyD y IU, o nuevos como CIUDADANOS o PODEMOS. La conclusión está clara, el desencanto de los ciudadanos es notoria, así como la degradación democrática, ya que la oferta política del país no satisface o es incapaz de conectar con mas de la mitad de los votantes.
Yo que me cuento entre ese mas del 50% ya que llevo varios comicios haciendo voto nulo, lo hago desde el mas absoluto desencanto, consciente que no castigo a nadie, tan solo es que ninguno de los partidos que hasta ahora se presentan me inspiran confianza alguna. Unos por lo que hicieron y siguen haciendo y otros por lo que ayudaron y siguen ayudando a que hagan. Ningún partido político hasta ahora me convence que su principal objetivo es erradicar la corrupción, y que no se van a convertir en nuevos collares para los mismos perros y que no van a volver a engañarme para una vez los vote, mercadeen mi voto con los que manejan el país, para seguir haciendo grandes negocios. Seguiré despilfarrando mi derecho al voto hasta que algún partido, presente como cabecera de programa, una reforma legislativa clara y rotunda contra la corrupción, que se contemple con carácter retroactivo, no indultable y sin prescribir, ya que esto me convencería que no tienen miedo de verse afectados. Un endurecimiento de las penas, disuasorio y reparador, a medida del daño económico y social causado.¿ Cuanto sufrimiento se hubiera ahorrado con el dinero público estafado en todas las causas abiertas de corrupción en este país?, ¿cuanta inversión pública no hubiera dejado de hacerse?,¿ cuantos empleos públicos se hubieran mantenido?. En un país donde se pasa hambre, en donde se desahucia a parados, en donde el índice de suicidios aumenta de año en año y donde las bases democráticas se debilitan ¿sería exagerado tratar como terroristas a los corruptos?. No solo las balas matan, la desesperación y la falta recursos provoca mas víctimas que muchas de las guerras declaras.
Bueno para terminar solo añadir, que si además ese partido fuera verdaderamente de izquierdas, para mi sería perfecto.
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miércoles, 19 de febrero de 2014
lunes, 20 de enero de 2014
HASTA LOS MISMISIMOS DE NACIONALISMOS
Como eran pocos ahora se suma J. M Sánchez Gordillo y proclama que Andalucía no es España. Pues no seré yo el que le lleve la contraria, pues puestos a proclamar, yo como buen asturiano no voy a ser menos y digo que " Asturias es España y el resto tierra conquistada".
Que mejor cosa para combatir la globalización que la atomización, llevemos los nacionalismos hasta el punto en que proclamemos la república de nuestra casa, y así se acabó el paro, pues seremos todos presidentes de la república o cuando menos ministros de algo.
Las señas de identidad existen desde el momento de nuestra concepción, en donde ya se elabora un mapa genético específico para cada uno, lo que lejos de separarnos nos hace coincidir con lo que les ocurre a todos los seres vivos de este planeta, lo que si que nos diferencia del resto de especies, es nuestra capacidad de aunar intereses para desarrollar sociedades complejas, pero ahora esta de moda desandar lo andado y ensalzar la competitividad, el individualismo y los elementos diferenciadores, denostando lo coincidente, la colectividad y el interés común.
Pero este mal no afecta a todos, mientras que los ciudadanos de a pié nos desesperamos en buscar señas de indentidad que nos hagan únicos, los que manejan los poderes económicos nos imponen una globalización, desde la que senos minimiza ya suficientemente, como para que nosotros se lo facilitemos mas aún, nuestra defensa no es buscando señas de identidad, si no todo lo contrario, buscando coincidencias desde las aunar esfuerzos para contrarrestar a los que nos minimizan desde la globalización.
No podemos permitirnos el lujo de enarbolar otra bandera que la del interés común, no podemos seguir perdiendo fuerzas gritando lo que nos diferencia entre los que padecemos los efectos de la globalización, mientras los otros nos igualan amiseriándonos a todos, unamos para combatir lo que nos empobrece y luchar contra los que nos explotan y nos expolian. Ya cunado ganemos esa batalla tendremos tiempo de pelearnos por parcelar la victoria y volver a permitir que nos dominen, haciendo se cumplan inexorablemente, los movimientos cíclicos que marcan nuestra historia.
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martes, 22 de octubre de 2013
EL ESTADO DE BIENESTAR
Lo cierto es que a día de hoy podríamos decir que ya no existe, al menos para todos los habitantes de este país.
En un País donde se excluyen a los inmigrantes del derecho a la salud, donde el derecho a la educación ya no es viable para todos dependiendo de de la capacidad económica para poder ejercerlo a ciertos niveles, donde la sanidad va camino de dejar de ser pública, dependiendo de los niveles de calidad asistencial a la que queramos acceder.
En un País donde el derecho a una vivienda depende de la voluntad de los bancos para tantos ciudadanos que sen ven desalojados de estas, mas los que nunca pudieron tenerla y en donde el derecho al trabajo más parece un privilegio que propiamente un derecho, un estado donde los niños van a la escuela sin comer, cuesta reconocer que vivamos en un estado de bienestar.
Lo cierto es que a mi me parece mas un estado propio del tercer mundo, hasta el punto que las grandes superficies ya se les permite vender producto caducado para a si capten esa franja de mercado que revolvía en sus contenedores, renunciando así, a cotas de seguridad del consumidor, por beneficios particulares.
Creo que en este país el estado de bienestar ya es algo de lo que hemos dejado de disfrutar pero a lo que tenemos que poner todos todo el empeño por recuperar, por que si que es viable, si que es sostenible, si las prioridades las marcáramos los ciudadanos y no dejásemos que nos las impusiesen los poderes financieros.
¿Como podemos hacer esto?
Esta es al pregunta del millón, para mi y en mi humilde opinión es imprescindible un profundo cambio de mentalidad, tenemos que abandonar el individualismo que nos infundieron con una idea tergiversada de la competitividad, e impregnarnos de colectivización y colaboración, para implantar el mayor nivel posible de cooperativismo. Tenemos que hacer lo primero asociaciones de consumidores, tenemos que juntarnos y negociar nuevas condiciones de venta de producto, véase como ejemplo la conseguido por la OCU al aglutinar a cerca de medio millón de usuarios e ir juntos a la subasta de energía (http://www.publico.es/dinero/476117/la-primera-compra-colectiva-de-luz-permitira-a-300-000-hogares-ahorrarse-49-euros-en-la-factura).Esto es extrapolable a otros productos y a otras escalas, ¿ me pregunto que oferta de telefonía móvil obtendríamos si todos los habitantes de un barrio nos pusiéramos de acuerdo para contratar servicio?
En resumidas cuentas se trata de buscar el mayor número de aglutinantes posibles en pos del mayor beneficio común, olvidando la particularidad y dejando a un lado quién se beneficia mas, por que beneficio obtengo dentro de un colectivo, comparandolo con lo que tengo actualmente a modo individual. Las carteras de clientes valen dinero, no las regalemos ni dejemos que otros se beneficien de ellas, hagamos que reviertan sobre los que las conformamos. Desde este punto y si fuéramos capaces de encontrar los aglutinantes adecuados para ser de forma mantenida un colectivo suficientemente numeroso e incentivado por la cuotas de mercado que implica el mismo colectivo, sería sencillo dar el siguiente paso hacia el cooperativismo, para que la colectividad no solo sea una fuente de abaratamiento de productos si no también fuera capaz de producir para que la mayor parte posible de las ganancias, frutos del mercado que significa el colectivo revertiera en este y tambieèn aportase riqueza a través de los puestos de trabajo que estas cooperativas generarían. Hablo de cooperativas porque entiendo que es la fórmula menos arriesgada de hacer frente a la competencia de producto externo al colectivo, pero para nada se marginaría la iniciativa individual dentro de este, como tampoco se trata subvencionar a nadie, ya que tanto cooperativas como particulares tendrían que igualar en calidad y precio la oferta de producto externo.
En conclusión, si queremos defendernos de los poderes que ahora nos manejan olvidémonos de cuestiones ideológicas, esto es una guerra de números.
En un País donde se excluyen a los inmigrantes del derecho a la salud, donde el derecho a la educación ya no es viable para todos dependiendo de de la capacidad económica para poder ejercerlo a ciertos niveles, donde la sanidad va camino de dejar de ser pública, dependiendo de los niveles de calidad asistencial a la que queramos acceder.
En un País donde el derecho a una vivienda depende de la voluntad de los bancos para tantos ciudadanos que sen ven desalojados de estas, mas los que nunca pudieron tenerla y en donde el derecho al trabajo más parece un privilegio que propiamente un derecho, un estado donde los niños van a la escuela sin comer, cuesta reconocer que vivamos en un estado de bienestar.
Lo cierto es que a mi me parece mas un estado propio del tercer mundo, hasta el punto que las grandes superficies ya se les permite vender producto caducado para a si capten esa franja de mercado que revolvía en sus contenedores, renunciando así, a cotas de seguridad del consumidor, por beneficios particulares.
Creo que en este país el estado de bienestar ya es algo de lo que hemos dejado de disfrutar pero a lo que tenemos que poner todos todo el empeño por recuperar, por que si que es viable, si que es sostenible, si las prioridades las marcáramos los ciudadanos y no dejásemos que nos las impusiesen los poderes financieros.
¿Como podemos hacer esto?
Esta es al pregunta del millón, para mi y en mi humilde opinión es imprescindible un profundo cambio de mentalidad, tenemos que abandonar el individualismo que nos infundieron con una idea tergiversada de la competitividad, e impregnarnos de colectivización y colaboración, para implantar el mayor nivel posible de cooperativismo. Tenemos que hacer lo primero asociaciones de consumidores, tenemos que juntarnos y negociar nuevas condiciones de venta de producto, véase como ejemplo la conseguido por la OCU al aglutinar a cerca de medio millón de usuarios e ir juntos a la subasta de energía (http://www.publico.es/dinero/476117/la-primera-compra-colectiva-de-luz-permitira-a-300-000-hogares-ahorrarse-49-euros-en-la-factura).Esto es extrapolable a otros productos y a otras escalas, ¿ me pregunto que oferta de telefonía móvil obtendríamos si todos los habitantes de un barrio nos pusiéramos de acuerdo para contratar servicio?
En resumidas cuentas se trata de buscar el mayor número de aglutinantes posibles en pos del mayor beneficio común, olvidando la particularidad y dejando a un lado quién se beneficia mas, por que beneficio obtengo dentro de un colectivo, comparandolo con lo que tengo actualmente a modo individual. Las carteras de clientes valen dinero, no las regalemos ni dejemos que otros se beneficien de ellas, hagamos que reviertan sobre los que las conformamos. Desde este punto y si fuéramos capaces de encontrar los aglutinantes adecuados para ser de forma mantenida un colectivo suficientemente numeroso e incentivado por la cuotas de mercado que implica el mismo colectivo, sería sencillo dar el siguiente paso hacia el cooperativismo, para que la colectividad no solo sea una fuente de abaratamiento de productos si no también fuera capaz de producir para que la mayor parte posible de las ganancias, frutos del mercado que significa el colectivo revertiera en este y tambieèn aportase riqueza a través de los puestos de trabajo que estas cooperativas generarían. Hablo de cooperativas porque entiendo que es la fórmula menos arriesgada de hacer frente a la competencia de producto externo al colectivo, pero para nada se marginaría la iniciativa individual dentro de este, como tampoco se trata subvencionar a nadie, ya que tanto cooperativas como particulares tendrían que igualar en calidad y precio la oferta de producto externo.
En conclusión, si queremos defendernos de los poderes que ahora nos manejan olvidémonos de cuestiones ideológicas, esto es una guerra de números.
sábado, 12 de octubre de 2013
EN LAMPEDUSA SE NOS CAYÓ LA CARETA A LOS EUROPEOS
Los hechos recientemente sucedidos en Lampedusa, deja al descubierto la verdadera posición en que se encuentran la relaciones entre el mal llamado primer mundo y el tercero. No nos engañemos la frontera existe y las leyes fronterizas también, son imprescindibles para que desde el tercer mundo sigan llegándonos a precios miserables, las materias primas que necesitamos para que en el primero sigamos viviendo al nivel que en el tercer mundo solo pueden soñar.
Podemos apadrinar niños, podemos colaborar con mil y un ONGs, ir de misioneros, ir de voluntarios, pero no podemos permitir que se escapen, necesitamos que sigan en el infierno, cobrando sueldos entre 100 y 600 euros anuales, para que nosotros podamos vivir holgadamente.
Bendito hambre que alimenta la inestabilidad que nutre nuestras industrias armamentistas, bendita también por que somete a las personas en condiciones de esclavitud en minas infrahumanas que abastecen nuestras factorías, bendita miseria que es la argamasa donde se fraguan las grandes fortunas y mantiene álgidas nuestras bolsas y mercados.
Que cinismo el nuestro, ahora resulta que nos importan 300 náufragos muertos de desesperación, cuando ni nos inmutamos por los miles que mueren diariamente por el hambre y la miseria por falta de recursos. Cuanta hipocresía, nos rasgamos las vestiduras por los que fallecen intentando saltar los muros que fortifican nuestro mundo, pero seguimos consumiendo enloquecidos, los productos rebosantes de sangre fresca que nos sirven los que se valen de la explotación infantil, de enfermos, ancianos y muertos de hambre para producirlos. Llevamos cuando menos décadas de espaldas al tercer mundo o para ser mas exactos sobre las espaldas del tercer mundo, sin querer ni en un sólo momento bajarnos de ellas no sea que nos apeemos de este primero, desde el que nos podemos permitir como mucho se dadivosos con los que nos sostienen sobre sus flagelados hombros.
Me cago en la declaración de derechos humanos, pero sobretodo me cago en todos esos orondos personajes, que trajeados a la última y rodeados de escoltas, viven opíparamente a costa de las reuniones por que estos derechos no se cumplan en ningún lugar del mundo. La principal culpa la tiene mi cobardía, que me maniata e impide rebelarme, aunque en estos tiempos de crisis cada día esté mas cerca del precipicio al tercer mundo que de mantenerme en el primero, es el miedo el que me abotarga viendo como nos empujan poco a poco al precipicio e incluso alcanzando a ver como estamos cayendo por el abismo los primeros de la masa borreguil, balamos pero seguimos avanzando hacia él, obedientes a los pastores que nosotros mismos elegimos pero que se deben a sus señores, sin atrevernos a parar y mucho menos a retroceder.
domingo, 21 de abril de 2013
IGLESIA CATÓLICA, RELIGIÓN O POLÍTICA.
En estos últimos días, a raíz de la anunciada nueva reforma de la ley del aborto, vengo observando la injerencia descarada de la iglesia católica en este tema, y no puedo menos que indignarme por la constante intromisión que esta ejerce constantemente en la vida política de este país.
No acaban de entender que España es un país acofensional, gobernado por políticos y no un país talibán gobernado por autoridades religiosas, como ellos pretenden. Puedo entender que lo pretendan, pero que los que nos gobiernan les consientan, no puedo entenderlo.Tampoco puedo entender que en un estado aconfesional y cada día mas plural, donde se practican mas religiones que la católica, esta última cuente con prerrogativas que discriminan claramente a las demás religiones, por mucho que tradicionalmente este país se pueda considerar católico, no se puede desde el estado tomar partido tan descaradamente por una religión concreta en perjuicio y descrédito del resto, ya que este posicionamiento institucional no es otra cosa que la afirmanción de un dios sobre el resto relegando a los demás por minoritarios a la categoría de seudo sectas por discriminación en el trato y me explico:
1º ¿Por que no se da la opción de dar otra religión en las escuelas?.
2º ¿Por que no se dirime de una vez si sus templos son patrimonio o edificaciones para uso disfrute y expoliación particular y se les da el mismo tratamiento que al resto de edificios particulares de interés cultural? etc, etc, etc...
3º¿Porque no separamos ya de una vez la fe y el estado?
Aunque podría alargarme mucho mas enumerando las prerrogativas del estado español para con la fe católica frente al resto de fes, voy a entrar en definir lo que yo entiendo que es un estado aconfesional y que a mi modesta manera de verlo, es donde se consienten todas las creencias sin discriminación positiva de ninguna, donde se excluye todo tipo de apostolado de las instituciones empezando por las escuelas, donde se se cambiara la opción de formación religiosa por la obligatoriedad de conocer el estado democrático español, su CONSTITUCIÓN, su funcionamiento, los deberes fiscales y la repercusión en el ejercicio de un estado solidario y social, háblese del sistema sanitario, educación, pensiones,etc, etc... en resumidas cuentas de los deberes ciudadanos y la importancia de su cumplimiento para un mejor desarrollo, y cohesión social.
Por último, mostrar mi rechazo a toda ingerencia por parte del estado Baticano en las decisiones que competen a nuestra sociedad civil, o acaso ellos consentirían que el estado Español pretendiera ingerir en como consideran ellos el matrimonio o sobre el papel asignado a la mujer en sus instituciones, pues de igual manera pido el mismo respeto y les remito a sus fieles y a sus templos para que hagan sus consideraciones y remítanse a hacer política desde los púlpitos, y no a imponer la religión desde los escaños. Fe y estado son cosas muy diferentes, hace siglos ya que para ser el máximo dirigente de un país no hace falta la bendición papal, asimílenlo ustedes ya de una vez, prediquen con el ejemplo y ejerzan su labor pastoral desde el convencimiento y no desde la imposición de leyes restrictivas que coarten la libre elección o marginen a quienes no procesen a sus mismas creencias.
No acaban de entender que España es un país acofensional, gobernado por políticos y no un país talibán gobernado por autoridades religiosas, como ellos pretenden. Puedo entender que lo pretendan, pero que los que nos gobiernan les consientan, no puedo entenderlo.Tampoco puedo entender que en un estado aconfesional y cada día mas plural, donde se practican mas religiones que la católica, esta última cuente con prerrogativas que discriminan claramente a las demás religiones, por mucho que tradicionalmente este país se pueda considerar católico, no se puede desde el estado tomar partido tan descaradamente por una religión concreta en perjuicio y descrédito del resto, ya que este posicionamiento institucional no es otra cosa que la afirmanción de un dios sobre el resto relegando a los demás por minoritarios a la categoría de seudo sectas por discriminación en el trato y me explico:
1º ¿Por que no se da la opción de dar otra religión en las escuelas?.
2º ¿Por que no se dirime de una vez si sus templos son patrimonio o edificaciones para uso disfrute y expoliación particular y se les da el mismo tratamiento que al resto de edificios particulares de interés cultural? etc, etc, etc...
3º¿Porque no separamos ya de una vez la fe y el estado?
Aunque podría alargarme mucho mas enumerando las prerrogativas del estado español para con la fe católica frente al resto de fes, voy a entrar en definir lo que yo entiendo que es un estado aconfesional y que a mi modesta manera de verlo, es donde se consienten todas las creencias sin discriminación positiva de ninguna, donde se excluye todo tipo de apostolado de las instituciones empezando por las escuelas, donde se se cambiara la opción de formación religiosa por la obligatoriedad de conocer el estado democrático español, su CONSTITUCIÓN, su funcionamiento, los deberes fiscales y la repercusión en el ejercicio de un estado solidario y social, háblese del sistema sanitario, educación, pensiones,etc, etc... en resumidas cuentas de los deberes ciudadanos y la importancia de su cumplimiento para un mejor desarrollo, y cohesión social.
Por último, mostrar mi rechazo a toda ingerencia por parte del estado Baticano en las decisiones que competen a nuestra sociedad civil, o acaso ellos consentirían que el estado Español pretendiera ingerir en como consideran ellos el matrimonio o sobre el papel asignado a la mujer en sus instituciones, pues de igual manera pido el mismo respeto y les remito a sus fieles y a sus templos para que hagan sus consideraciones y remítanse a hacer política desde los púlpitos, y no a imponer la religión desde los escaños. Fe y estado son cosas muy diferentes, hace siglos ya que para ser el máximo dirigente de un país no hace falta la bendición papal, asimílenlo ustedes ya de una vez, prediquen con el ejemplo y ejerzan su labor pastoral desde el convencimiento y no desde la imposición de leyes restrictivas que coarten la libre elección o marginen a quienes no procesen a sus mismas creencias.
jueves, 7 de marzo de 2013
BARCENAS, LA PUNTA DEL ICEBERG
Este caso es de lo mas ilustrativo, en lo que a financiación de partidos se trata, dejando ver bien a las claras el nivel de corrupción de estos ya desde la raiz.
Hoy por hoy, a mi me resulta imposible que ningun partido, se financie legalmente y pueda mantener infraestructuras tan amplias como algunos partidos donde casi tienen mas gente cobrando del partido que pagando la cuota.
REGENERACIÓN E INVOLUCRACIÓN EN EL SISTEMA DEMOCRÁTICO
Para que un sistema democrático funcione, es imprescindible que la ciudadanía no solo participe sino que se involucre, para lo que a su vez se precisa de un conocimiento y una cultura democrática básica.
A este fin empezaré por proponer se incluya una asignatura durante toda la educación obligatoria, para que se explique en profundidad que es la democracia, los distintos modelos democráticos, que son los partidos, que requisitos se necesitan para fundar un partido, que es un programa electoral y se reafirmen estos conocimientos con puestas en práctica, mediante los órganos de participación del alumnado y de participación estudiantil.
De manera que todo ciudadano sepa en que está metido y sepa llegado el caso decidir por si mismo la mejor opción a su entender con un mínimo de conocimiento de causa. Basta ya de borreguismo democrático, con 30 años dejando decidan por nosotros ya estuvo bien, tenemos que dejar de votar a las personas o a los partidos y empezar a votar por nuestras propias convicciones, sin mas lealtad que nuestra conciencia ciudadana, ni mas disciplina que las marcada por las normas que nos demos.
La política no es el fútbol, no se puede ser de un partido haga lo que haga, uno tiene que ser libre, para poder irse cuando en nivel de confluencia no sea suficiente para albergar tus principios y buscar otras opciones. Llevamos cerca de 800 cargos públicos imputados, que se han aprovechado de esto, para instalarse en las listas electorales y servirse de los cargos obtenidos para su beneficio y no para servir a la ciudadanía. Hay que estar siempre en condición de poder evitar esto, de forma que las ataduras ideológicas y los compromisos de afiliación no te lo impidan. Democracia tiene que ser ciertamente sinónimo de libertad.
También a mi manera de ver, es imprescindible el poder revalidar con mi voto a cada uno de los candidatos, mas que nada, por eso de “evitar nos metan a todos en el mismo saco” que tan de moda está ahora entre los políticos. Para eso nada mejor que dar al ciudadano la capacidad de elegirte o no, en una candidatura cerrada el mal de uno salpica por igual al resto ya que se ha elegido en su conjunto, si por el contrario se tratase de una candidatura abierta la responsabilidad sería de cada individuo elegido y de los electores que confiaron en él, acotándose así mucho mas la clara identificación del problema, pero sobretodo el remedio a ese mal infringido. Para repararlo, está la JUSTICIA.
Por último y en cuanto al reparto de la representatividad otorgada en función de los votos obtenidos, me parece un tema demasiado complicado como para decantarme por un sistema u otro, creo que hay que conjugar muy bien dicho reparto, de manera que rompiendo con excesivo beneficio de los dos partidos mayoritarios, no perjudiquemos el principio de solidaridad con las Comunidades Autónomas menos pobladas, y puedan alcanzar un nivel de representatividad no marginal.
A este fin empezaré por proponer se incluya una asignatura durante toda la educación obligatoria, para que se explique en profundidad que es la democracia, los distintos modelos democráticos, que son los partidos, que requisitos se necesitan para fundar un partido, que es un programa electoral y se reafirmen estos conocimientos con puestas en práctica, mediante los órganos de participación del alumnado y de participación estudiantil.
De manera que todo ciudadano sepa en que está metido y sepa llegado el caso decidir por si mismo la mejor opción a su entender con un mínimo de conocimiento de causa. Basta ya de borreguismo democrático, con 30 años dejando decidan por nosotros ya estuvo bien, tenemos que dejar de votar a las personas o a los partidos y empezar a votar por nuestras propias convicciones, sin mas lealtad que nuestra conciencia ciudadana, ni mas disciplina que las marcada por las normas que nos demos.
La política no es el fútbol, no se puede ser de un partido haga lo que haga, uno tiene que ser libre, para poder irse cuando en nivel de confluencia no sea suficiente para albergar tus principios y buscar otras opciones. Llevamos cerca de 800 cargos públicos imputados, que se han aprovechado de esto, para instalarse en las listas electorales y servirse de los cargos obtenidos para su beneficio y no para servir a la ciudadanía. Hay que estar siempre en condición de poder evitar esto, de forma que las ataduras ideológicas y los compromisos de afiliación no te lo impidan. Democracia tiene que ser ciertamente sinónimo de libertad.
También a mi manera de ver, es imprescindible el poder revalidar con mi voto a cada uno de los candidatos, mas que nada, por eso de “evitar nos metan a todos en el mismo saco” que tan de moda está ahora entre los políticos. Para eso nada mejor que dar al ciudadano la capacidad de elegirte o no, en una candidatura cerrada el mal de uno salpica por igual al resto ya que se ha elegido en su conjunto, si por el contrario se tratase de una candidatura abierta la responsabilidad sería de cada individuo elegido y de los electores que confiaron en él, acotándose así mucho mas la clara identificación del problema, pero sobretodo el remedio a ese mal infringido. Para repararlo, está la JUSTICIA.
Por último y en cuanto al reparto de la representatividad otorgada en función de los votos obtenidos, me parece un tema demasiado complicado como para decantarme por un sistema u otro, creo que hay que conjugar muy bien dicho reparto, de manera que rompiendo con excesivo beneficio de los dos partidos mayoritarios, no perjudiquemos el principio de solidaridad con las Comunidades Autónomas menos pobladas, y puedan alcanzar un nivel de representatividad no marginal.
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